En diciembre de 2021 vi la luz.

 

No es que alcanzase la iluminación espiritual. Solo la vi igual que tú (la luz digo), cada día más cara.

 

Era la mala noticia del momento, lo sigue siendo y veremos hasta cuándo.

 

En aquellos meses los mandones recomendaban planchar de madrugada. Y aumentaron las apps para clavar la hora de encender el horno.

 

No culpo a los que las usan, los medios son insistentes y pueden conseguir eso… o que aplaudamos en los balcones.

 

Yo tampoco era ajeno al bombardeo y me pasaba los desayunos rajando de las eléctricas, del gobierno, de Europa y hasta del viento, por no soplar.

 

Lloriquear alivia mucho, pero no paga las facturas.

 

Un buen día mi compinche Ramón, que es un maquinilla, me dijo que él pagaba menos que antes.

 

¿Einn, en serio?? ¿y eso cómo puede ser???  Me tocó la fibra.

 

Y es que las penas en compañía son menos penas. No llevamos bien pagar nosotros y que se libre el vecino…       

 

O pagamos todos, o la factura al río.

 

¿Y ahora a quién le echaba yo la culpa? Ramón había embarcado la pelota en mi tejado. (Siempre estuvo allí).

 

Así que nada, me puse a empollar y cambié de compañía. Y no una sino varias veces.

 

No cambiaba por gusto sino porque siempre me engañaban de una u otra forma. Y es que una cosa es la teoría y otra la cruel realidad.

 

Quizás esperabas algo más sofisticado… pero no, el método más efectivo para defenderte de las eléctricas tiene más años que el hilo negro, PRUEBA Y ERROR.

 

Así que resumiendo mucho, pero que mucho muchísimo, digamos que tras varias batallas y escaramuzas, terminé curtido como guerrillero eléctrico.

 

Tras mi épica victoria y con el fusil humeante aún, animé a familiares y amigos a cambiarse. Ahora ellos se ahorran una buena pasta… y yo pululo por aquí dispuesto a compartir contigo lo aprendido.

 

He condensado algunas claves en un guía burros para que evites mis fallos.

 

No son mandamientos tallados en piedra porque el mercado eléctrico está calentito y no para de cambiar. Pero pueden ahorrarte tiempo y dinero. (Salvo que seas un Ramón o similar…)

 

La miniguía va de regalo para los guerrilleros de mi especuletter. Allí no hablo solo de luz, también de sombras y de más cosas.

 

Es gratis entrar y también salir. No soy Endesa; ni engaño a nadie ni te molesto en tu siesta.

 

Al estar dentro recibes la miniguía

 

8 apuntes para pagar menos luz

Sin puertas giratorias

Miniguía para flojos.

 

Varios meses de guerrilla condensados en 12 páginas. Quien no quiera leerlas enteras, puede leer el resumen final de una sola página.

 

Y quien no quiera leer ni siquiera esa página puede seguir “ONGeando” a su eléctrica. 

 

Tu pereza: Su Beneficio