| Buenos días malvado esposo, ¡ya tenemos casa! ¿Cómo que ya tenemos casa? ¡Sí sí, ya la he apalabrado y todo! ¿En serio que has comprado nuestra casa “para toda la vida” sin avisarme siquiera? Sin negociar ni un poquitillo… Pues así fue. A tomar viento todos los libros de negociación que dicen que no muestres interés. En casa del herrero, cuchillo de palo. Pero es que llevábamos varios años buscando. Y buscar tu nido es muuuy cansino. Analiza el barrio, los vecinos, la orientación, las vistas, la distribución… EL PRECIO. Puede que regateando hubiéramos rapiñado algo… pero también la podíamos perder. Nunca lo sabremos. La única certeza es que nos flipaba la casa y que se acabó la búsqueda . Dejamos de perder tiempo y energía. Y la energía y el tiempo también son dinero. Total que firmamos el contrato de arras y dimos una señal de 20k. Ya teníamos casa. Solo nos faltaba un pequeño detalle, el resto del dinero. En las arras pusimos un plazo “razonable” de 90 días para pagar el resto y escriturar. Bueno «razonable» me pareció entonces, antes de pedir hipotecas. Pides condiciones en varios bancos y te decides por uno. «Entrégame esto», se lo entregas, «Entrégame lo otro», se lo entregas también… «Te falta no sé qué». «Pero eso no me lo habías pedido… « «da igual, te falta» «Ya tengo montado tu expediente, espera que lo aprueben, uy, el puente de diciembre…» «Uy que el tasador está muy liado… tu sabes, la navidad… Oye la tasación sale floja…» Y así fueron pasando las semanas y los meses. Y yo cada vez más nervioso porque no llegábamos a la fecha pactada… y eso podía ser un marrón. Pues no llegamos. Finalmente 102 días para firmar en notaría. ¿Cómo es posible? En ese tiempo Willy Fog dio la vuelta al mundo y le sobraron 22. Pero nosotros no conseguimos firmar a tiempo una simple hipoteca. Menos mal que conocíamos al dueño y no hubo problemas. Porque un retraso así puede hacerte mucha pupa. Pero mucha mucha. Imagina perder los 20k de señal y la casa de tus sueños. Más todo el tiempo que dedicaste a buscarla y a la hipoteca. Poca broma. Pues esas cosas pueden pasar si te confías con los plazos. Así que ahí van unas conclusiones para los que leen en diagonal: 1.-Alarga todo lo que puedas el plazo del contrato de arras. Y más si te pilla en navidades. 2.-Intenta condicionar el contrato de arras a la aceptación de la hipoteca. 3.-Hay que estar muy encima de cada paso de la hipoteca. Entregar la documentación rápido, preguntar cómo va… A veces se atasca por algo tan tonto como que no vieron el correo que enviaste. O se quedó en tu bandeja de salida. Y los días pasan. INSISTE, INSISTE, INSISTE… en esto hay que ser pesado. Hay alguna moraleja más, pero déjame reservar algo para los integrantes de mi banda. ¿Qué banda? |
| PD1. Al comprar la “vivienda de tu vida” los criterios de inversión no son los únicos determinantes. Vivirás muchas horas allí y el Sr. Excel no entiende si estarás agusto. Desde luego hay que escucharle, pero no debería tener la última palabra. PD2. Imagina que tras gastar 2 meses de plazo, el banco te cambia las condiciones… y ya no tienes escapatoria. Pues eso también pasa y lo veremos otro día. |
