Vuelo Cancelado… Yujuuu!!!

Ya estoy otra vez con un titular gancho para que abras el mail.

Y parece que ha funcionado.

A pesar de que sabes que nadie quiere que le cancelen un vuelo.

¿O sí?

Pues hombre, normalmente es una jodienda. 

PERO NO SIEMPRE.

Yo he tenido varias en las que terminé muy contento.

Más que nada porque el viaje no era importante y me soltaron 1.000 pavetes, además de los billetes.

Y en algunos, incluso llegando a mi destino.

Pero he empezado por el final. Y esta historia quiero contártela bien.

Por motivos que no vienen al caso ya que soy anónimo, llevo 20 años volando bastante.

Y en todo este tiempo he sufrido muchas cancelaciones.

Los primeros años las sufría en silencio. Me aguantaba y punto.

Pensaba, como la mayoría, que NO MERECE LA PENA RECLAMAR y que MENUDO LÍO.

Pensaba justo lo que Iberia quiere que pienses.

Y así estuve muchos años en los que mi dinero volaba con el avión.

Hasta que una amiga nos contó que demandó a Iberia y lo había ganado.

Por si no lo sabes, deben indemnizarte cuando te cancelan por causas técnicas y se cumplen ciertos requisitos.

Pero se hacían los locos.

Así que empezamos a hacer lo mismo, AL JUZGADO.
Varias demandas contra Iberia…

Y las ganamos TODAS.

La cosa no fue rápida, ni muchísimo menos. Porque incluso con sentencia firme, Iberia no pagaba.

Y había que meterlos en un procedimiento adicional de ejecución de la sentencia.

Pero bueno, muchos meses después terminaban pagando los 250 € de indemnización, más otros 400 de costas al abogado. 

Más otro tanto de costas por el procedimiento de ejecución…

No está mal.

Pero eso no es lo mejor. 

Lo mejor es que a base de demandas, parece que Iberia ha aprendido. Al menos en mis trayectos habituales.

Y ya van varias veces que lo conseguimos mucho más fácil, sin juicios ni historias…

¿Quieres saber cómo?

Pues te lo cuento en el próximo mail, porque los gurús dicen que no debo superar las 363 palabras, para no dormirte.

Hasta entonces ya sabes, si no perteneces a la banda, estás tardando.


Pd1. En esta batalla contra gigantes reconozco que he tenido una «pequeña ayudita» ya que la Sra. Malvada es abogada.  

Pero ya no necesitas casarte con un abogado. 

Solo seguir por aquí dentro de uno o dos correos.