Soy Inmortal, por el momento.

¿Tú tienes estudios piltrafilla?


Pues si los tienes da igual.

Y si no los tienes, también.


Que seas inteligente,

resulta indiferente.


Y tampoco es una pista,

que seas mileurista.


No importa en qué grupo estés, porque todos tenemos algo en común. 


Y ese algo universal es la “perreza a cambiar de compañía”.


Todos pasamos olímpicamente. Antes solo lo intuía, pero ahora puedo asegurarlo.


La situación es peor de lo que imaginaba. Todavía me cuentan algunos que pagan 600 € de luz al mes.

Pensarás que las facturas son complejas, y que solo un economista es capaz de entenderlas.


Pero no. Conozco ingenieros, economistas e incluso ingenieros economistas, que pasan 3 pueblos de mirarlas.


Quizás creas que les sobra el dinero. Y que solo las miran los que están tiesos.


Pues tampoco. Veo a muchos con apuros económicos que no se enfrentan al problema.


Así que no es cuestión de pasta, ni de estudios, ni de inteligencia. Y tampoco influye si votas a Podemos o a Vox.


Ni ninguna otra característica que haya detectado.


Bueno sí. Quizás haya un elemento diferenciador. 


¿De qué se trata?


¿Qué es lo que diferencia a los que ahorran de los que no?


¿Cuál es el patrón común?


Qué será, será…


Te desvelo que el gran secreto para ingresorrar a manta, es:


Apuntarse a esta Especuletter.


Y si además de apuntarte, la lees y la aplicas, mejor todavía.


El mejor método es que te insistan y te insistan hasta que te pongas.


Y entonces comprobarás que era facilísimo


Eso le pasó a mi prima, que el año pasado tardó horrores en salir de Endesa, su “compañía de toda la vida”.


Se ahorró una pasta pasándose a Repsol. Y este año, cuando Repsol le ha hecho una jugarreta, se ha vuelto a cambiar. 


Pero esta vez rapidísimo. Dicho y hecho.


Y es que como en todo, lo más difícil es arrancar.


Así que a partir de ahora redoblaré esfuerzos para que optimices tu factura y también la hipoteca.


Me pondré tan cansino que solo te quedarán dos caminos, ahorrar o darte de baja.


Pero todos lo que permanezcan ahorrarán, como en el chiste:


«¿Oye sabes que estoy en el CLUB DE LOS INMORTALES?


Anda ya, ¿cómo va a ser eso?


Pues como te lo digo. En nuestra peña nadie se muere. Y al que se muere, lo expulsamos del CLUB.»


Pues eso. Que en este club nadie va a pagar de más. 


Y a quien pague de más, tendremos que echarle del club.


¿De qué club?


De éste de abajo.